Tus datos y la cara de tu familia
Un estudio de retrato guarda dos cosas delicadas: tus datos de contacto y fotografías de la gente que quieres, niños incluidos. Esta página dice exactamente qué guardo, para qué, quién más lo ve alguna vez y cómo pedir que se te devuelva o se baje.
Última actualización: 21 de agosto de 2026
Quién está detrás de esto
Roel Tobias Portrait Studio, un estudio de retrato en 504 W Pecan Blvd, Ste 120, McAllen, Texas 78501, con teléfono (956) 683-5992. Un fotógrafo, no una empresa con departamentos: quien contesta tu mensaje es quien toma las fotos y quien guarda los archivos.
Este aviso cubre este sitio web, los mensajes que le mandas al estudio y las fotografías hechas en una sesión. Está escrito en palabras claras a propósito. Donde una frase suene a promesa, es una promesa.
Qué recojo y de dónde sale
Lo que tú me mandas
Tu nombre, tu teléfono, el tipo de sesión, una fecha tentativa y lo que escribas en el mensaje. El formulario de este sitio no envía nada a ningún servidor mío. Arma el mensaje dentro de tu navegador y lo abre en WhatsApp, así que lo que me llega es un mensaje de WhatsApp que tú decidiste enviar, y me llega por WhatsApp, que es un servicio de Meta con su propia política de privacidad.
Si llamas al estudio, tengo tu número. Si agendas, guardo además lo que una reserva necesita: la fecha, las personas de la sesión, la cotización, el registro del pago y un correo electrónico si me lo das, que es por donde te llega el enlace de la galería.
Fotografías
Una sesión de retrato produce imágenes tuyas y de quienes te acompañaron, incluidos niños. Esas imágenes son datos personales de personas reconocibles, y este aviso las trata como tales: cómo se usan está en el apartado 04, y cómo se bajan, en el 05.
Lo que el sitio registra por su cuenta
Como cualquier sitio web, este lo sirve un proveedor que registra los datos técnicos de cada visita —dirección IP, navegador, hora, página— por seguridad y para que el sitio siga funcionando. Esos registros son de Vercel y se conservan poco tiempo.
La página de contacto lleva incrustado un mapa de Google para que encuentres el estudio. Ese mapa lo carga Google, y Google puede instalar sus propias cookies al cargarlo. Es el único contenido de un tercero incrustado en todo el sitio.
Para qué lo uso
Para contestarte, cotizar tu sesión, acordar la fecha, fotografiarla, entregarte tu galería, surtir pedidos de impresión, facturar y llevar los registros que un negocio está obligado a llevar.
Para mostrar mi trabajo —portafolio, sitio web y redes sociales— solo dentro del permiso que hayas dado para las fotos de tu sesión, que es de lo que trata el apartado 04.
No vendo tu información personal. No la intercambio, no la rento ni la entrego a corredores de datos, y las fotografías de tu familia no se licencian a bancos de imágenes ni a anunciantes.
Fotografías de menores
Esta es la parte del aviso que más importa, así que está escrita sin rodeos.
La foto de tu hijo se publica solo si el padre, la madre o el tutor legal dijo que sí, por escrito, en el acuerdo de sesión. Sin firma no hay publicación. No hay valor por defecto, no hay consentimiento tácito y no hay letra chica que convierta el silencio en un sí.
Puedes decir que sí a tus propios retratos y que no a los de tus hijos. Muchísimas familias lo hacen: es una decisión normal, no una incomodidad.
Cuando una familia dijo que sí, esto es lo que aun así nunca hago:
- Publicar el nombre completo de un niño, su edad, su fecha de nacimiento, su escuela o su domicilio.
- Geoetiquetar una casa particular o una escuela, ni decir dónde se puede encontrar a un niño un día concreto.
- Vender o licenciar la imagen de un menor a un banco de fotos, a una marca o a un anunciante, ni entregarla para entrenar modelos de inteligencia artificial.
- Hacer publicidad dirigida a niños, ni usar la imagen de un menor de una forma que pueda avergonzarlo más adelante.
Una cosa que no controlo, dicha sin rodeos: una foto publicada en Instagram, TikTok o Facebook cae dentro de los sistemas de esas plataformas, y esos sistemas pueden aplicar tecnología propia de agrupación o reconocimiento de rostros. Ningún permiso tuyo y ninguna promesa mía cambian eso. Lo que sí controlo lo tengo apagado: la galería con la que te entrego las fotos tiene el reconocimiento facial desactivado y no ocupo ninguna herramienta que agrupe las caras de mis clientes.
Si los padres están separados o la custodia es compartida, quien agenda confirma que tiene autoridad para consentir. Si eso cambia —una orden judicial, un acuerdo nuevo—, avísame y las imágenes se bajan.
Y un niño que tenía tres años cuando se tomó la foto algún día será adulto. Cuando pida que se retire su propia imagen, se retira, sin volver a pedirle permiso a sus padres.
Bajar una imagen
Escríbeme y dime qué imagen, o dime que todas. No tienes que explicar por qué, y pedirlo no cuesta nada.
La quito de este sitio web, de mi portafolio y de las cuentas de Instagram, TikTok y Facebook del Estudio, y dejo de usarla en cualquier cosa nueva. Después te escribo para decirte que ya está.
El límite honesto: no puedo recuperar muestras impresas ya entregadas, copias que otras personas descargaron o recompartieron, ni lo que las plataformas guardan en sus cachés y archivos. El retiro funciona de ese momento en adelante, que es justo la razón de pedir el permiso antes.
Quién más lo ve alguna vez
Un estudio de una sola persona necesita igual unos cuantos servicios para funcionar. Cada uno ve solo lo que su tarea exige:
- WhatsApp (Meta): los mensajes que me mandas, tu número de teléfono y tu foto de perfil. Es la vía principal por la que los clientes llegan al estudio. Meta trata esos mensajes bajo su propia política de privacidad y puede usar información sobre ellos en sus otros servicios, lo cual está fuera de mi control. No mandes por ahí documentos, números de tarjeta ni datos médicos: para algo así, llámame o pásate por el estudio.
- El servicio de galería en línea que entrega tus fotos terminadas, y tu correo electrónico para poder mandarte el enlace.
- El laboratorio de impresión, cuando pides impresiones: el archivo de la foto y la dirección de envío.
- El procesador de pagos, cuando pagas con tarjeta: él maneja los datos de la tarjeta directamente. Yo nunca veo ni guardo el número completo.
- Vercel, que aloja este sitio web y registra los datos técnicos de cada visita.
- Google, por el mapa incrustado en la página de contacto.
Fuera de eso, la información solo se comparte cuando la ley lo exige —una orden judicial, un requerimiento, una obligación legal— o para proteger la seguridad de alguien.
No vendo información personal y no la comparto para publicidad conductual entre sitios. Las fotos de tu familia no son material de banco de imágenes, ni datos de entrenamiento, ni activo de ningún anunciante.
Cookies y medición
Este sitio no instala cookies de publicidad y no te sigue por otros sitios web. No hay píxel de Meta, ni etiqueta de ninguna red de anuncios, ni grabación de sesión en ninguna página. Es una decisión, no un descuido: un estudio que fotografía familias no tiene por qué mirarlas navegar.
El mapa de Google incrustado en la página de contacto lo carga Google y puede instalar cookies propias de Google. Si prefieres no cargarlo, puedes llegar al estudio con la dirección y el teléfono, que están en todas las páginas del sitio.
Las señales Do Not Track y Global Privacy Control de tu navegador se respetan en todo lo que esté bajo mi control.
Mensajes que recibes de mí
Escribirme por una sesión, o agendarla, significa que te contestaré sobre esa sesión: cotizaciones, fechas, recordatorios, tu galería. Esa es la conversación que empezaste tú.
Los mensajes promocionales —fechas abiertas de una edición limitada, una oferta de temporada— son otra cosa. Solo van a quien los aceptó aparte, y aceptarlos nunca es condición para agendar una sesión: di que no y todo lo demás funciona igual. Pueden aplicar tarifas de mensajes y datos.
Para que se acaben, responde STOP o dímelo como quieras: por mensaje, por teléfono, en persona. No exijo una palabra mágica, y todo correo promocional lleva un enlace para darte de baja que sí funciona.
Cuánto tiempo guardo las cosas
Tus fotografías. Las fotos terminadas de tu sesión se conservan un periodo limitado después de la entrega, para poder reponer un archivo perdido, y después se borran. El plazo exacto se te dice al entregarte la galería. Los archivos RAW y los descartes se borran antes. Descarga y respalda tus fotos el día que las recibas: el Estudio no es un servicio de respaldo.
Tus registros de reserva y pago. Se conservan el tiempo que exigen las reglas fiscales y contables.
Tus mensajes. Las conversaciones de WhatsApp permanecen en el historial de la aplicación hasta que se borran.
Tu autorización firmada. Se conserva mientras siga publicada alguna imagen de esa sesión y, después, como prueba de que el permiso existió. Es el documento que nos protege a los dos.
Si me pides que borre tu información, lo hago, salvo los pocos registros que la ley obliga a conservar, y en ese caso te digo cuáles son.
Cómo se guarda
Los archivos viven en equipos protegidos con contraseña y con respaldos cifrados, y las galerías se entregan por enlaces que los buscadores no indexan. El acceso es solo mío: no hay personal con una copia de tu sesión.
Nadie honesto promete seguridad perfecta, y yo no lo voy a hacer. Lo que sí prometo es que si alguna vez una brecha afecta tu información, te vas a enterar por mí, pronto y en palabras claras, con qué pasó y qué conviene hacer, que es además lo que exige la ley de Texas.
Tus derechos sobre tu información
La ley de privacidad de Texas aplica a los negocios que pasan cierto tamaño, y un estudio de retrato de una sola persona queda muy por debajo de ese umbral: en rigor, casi nada de lo que sigue me lo impone la ley. Esa distinción no es problema tuyo, así que aquí la respuesta es la misma en cualquier caso: pídelo y se hace.
- Saber qué información tuya guarda el estudio y obtener una copia.
- Corregir lo que esté mal.
- Borrar tu información, salvo los registros que las reglas fiscales y legales me obligan a conservar.
- Retirar el permiso que diste sobre las fotografías: todo el apartado 05.
- Salirte de los mensajes promocionales cuando quieras.
No hay de qué salirse en cuanto a venta de datos ni publicidad dirigida, porque aquí no ocurre ninguna de las dos.
El estudio trabaja en Texas y atiende el Valle. No digo que cumplo con la ley de privacidad de California ni con la normativa europea de protección de datos, porque no le aplican a un negocio de este tamaño y afirmarlo sería una promesa sin nada detrás. Lo que sí tienes es la lista de arriba, atendida cuando la pidas.
Pídelo por cualquiera de las vías del apartado 14. Puede que necesite confirmar que eres quien dices antes de entregar información de una sesión: ese paso te protege a ti, no a mí. Si niego una solicitud, te digo por qué y puedes pedirme que la reconsidere.
Los niños y este sitio web
Este sitio web está pensado para personas adultas que agendan una sesión de fotos. No está dirigido a niños y no recojo a sabiendas información en línea de menores de 13 años.
Si un niño mandó algo por el formulario o por mensaje, dímelo y se borra.
Esa es una pregunta distinta de la de las fotografías de menores, y las dos se confunden lo bastante seguido como para separarlas: la regla federal de privacidad infantil en línea trata de la información recogida de un niño por internet. Una fotografía hecha en una sesión y entregada por su padre o su madre no es eso. Esa está en el apartado 04 y se apoya en su permiso escrito.
Cambios en este aviso
Este aviso cambiará cuando cambie el estudio: un servicio de galería nuevo, un método de pago, una medición del uso del sitio. La fecha del encabezado dice cuándo cambió por última vez.
Si un cambio afecta cómo pueden usarse las fotos tuyas o de tus hijos, no se aplica hacia atrás a una sesión ya fotografiada. Tu permiso es el que diste, en los términos en que lo diste.
Cómo llegar a mí por cualquiera de estas cosas
Las solicitudes sobre tus datos, una foto que quieres bajar o una duda sobre este aviso llegan al mismo lugar que todo lo demás:
- WhatsApp o teléfono: (956) 683-5992. Dime que es por privacidad para tratarlo como solicitud y no como plática.
- En persona o por correo postal: Roel Tobias Portrait Studio, 504 W Pecan Blvd, Ste 120, McAllen, TX 78501.
- El formulario de la página de contacto.
Contesto el mismo día que puedo, y nunca más tarde de 45 días cuando es una solicitud formal sobre tus datos. Si alguna vez tengo que negar una, te digo por qué y puedes pedirme que lo revise otra vez.
¿Dudas con esta página? Pregunta antes de agendar, no después. WhatsApp es la vía más rápida para llegar al estudio.
Contactar al estudio