Las reglas de una sesión, en palabras claras
Esta página es el acuerdo que hay detrás de cada reserva: qué pagas, qué recibes, qué puedo hacer yo con las fotografías y qué pasa cuando una fecha se tiene que mover. Escrita para leerse, no para sobrevivirse.
Última actualización: 21 de agosto de 2026
Alcance y aceptación
Estos Términos y Condiciones rigen los servicios de fotografía de retrato y de evento que presta Roel Tobias Portrait Studio («el Estudio») en 504 W Pecan Blvd, Ste 120, McAllen, Texas, y el uso de este sitio web.
Los aceptas al agendar una sesión: al confirmar una fecha por WhatsApp, al pagar el anticipo o al firmar el acuerdo de sesión, lo que ocurra primero. Si agendas a nombre de una familia, un grupo o una empresa, confirmas que tienes autorización para aceptarlos por todas las personas que aparecerán en las fotografías.
Cada sesión lleva además una cotización por escrito y un acuerdo de sesión con lo concreto: fecha, tipo de sesión, número de personas, qué incluye y precio. Si la cotización o el acuerdo firmado dicen algo distinto de esta página, manda la cotización o el acuerdo para esa reserva.
Dos idiomas, y hacer esto por medios electrónicos
Esta página existe en español y en inglés, y las dos dicen lo mismo. Lee la que te resulte más cómoda antes de agendar y pregúntame lo que no quede claro. Si alguna vez las dos versiones difieren en un detalle, gobierna la inglesa.
Agendar por WhatsApp, firmar en una pantalla o confirmar por mensaje significa además que aceptamos tratar esto por medios electrónicos. Bajo la ley de Texas, un registro y una firma electrónicos obligan igual que la tinta sobre el papel.
Reserva y anticipo
El precio se cotiza por sesión: depende de cuántas personas vienen y cuántas fotos finales te llevas. Preguntar por una fecha no la aparta. La fecha es tuya cuando se paga el anticipo y la confirmo por escrito.
El anticipo no es un depósito en garantía ni un abono que se pueda deshacer: paga apartar el día, rechazar otras reservas para ese horario y la planeación previa. No es reembolsable y se abona al total de tu sesión.
Los dos aceptamos, al momento de reservar, que lo que de verdad cuesta una fecha cancelada a un estudio de una sola persona es difícil de calcular después —las consultas que rechacé no dejan comprobante— y que el anticipo es una estimación justa y razonable de ese costo, acordada por adelantado. No es un castigo por cambiar de opinión.
Las fechas, los horarios y los precios que se mencionen por WhatsApp, por teléfono o en este sitio son estimados hasta que se confirman por escrito. Los precios publicados en el sitio pueden cambiar; el que aplica a tu sesión es el de tu cotización escrita.
Pago
El saldo de la sesión se paga el día de la sesión o antes, salvo que tu cotización diga otra cosa. Los productos que se pidan después —impresiones, álbumes, piezas de pared, fotos adicionales— se pagan completos antes de mandarse al laboratorio.
La galería, los archivos y los pedidos se liberan cuando el pago se acredita. Si un pago se revierte, se disputa o se contracarga después de haber entregado las imágenes, la licencia de uso de esas imágenes queda suspendida hasta que el saldo se cubra.
Los precios se cotizan antes de impuestos. Texas grava la fotografía: la sesión, los archivos digitales, las impresiones y cualquier gasto que se te refacture causan impuesto, así que el impuesto sobre ventas vigente en McAllen se agrega a tu factura y aparece en su propio renglón.
Cambios de fecha, cancelaciones e inasistencias
La vida pasa, y un estudio de retrato que trabaja con niños chiquitos lo sabe mejor que nadie. Avísame en cuanto lo sepas: una fecha movida con aviso casi siempre se puede volver a llenar; una movida esa misma mañana, no.
Cambiar la fecha con aviso razonable pasa tu anticipo a la nueva fecha, sujeto a disponibilidad. Una sesión que tú cancelas, o a la que nadie llega, pierde el anticipo.
Si llegas tarde, fotografiamos con el tiempo que quede: la sesión termina a la hora prevista para no recorrer a la familia que viene después.
Sesiones en exterior y clima. Si el clima vuelve insegura o inservible una sesión en exterior, la movemos: esa decisión es mía, y prefiero moverla antes que entregarte fotos hechas con mala luz. La lluvia, el calor y el viento del Valle son hechos ordinarios, no un incumplimiento de nadie.
La sesión
Toda sesión incluye dirección de poses, revisión de las fotos en el momento y galería digital. El número de personas incluidas es el de tu cotización; cualquiera de más se cotiza antes de la sesión, no después.
El fotógrafo de la sesión soy yo. Los acompañantes son bienvenidos y los celulares también para su propio recuerdo, pero nadie más fotografía ni graba los montajes que yo ilumino y dirijo, y nadie dirige a las personas mientras trabajo. No es celo: los niños miran a quien los llama por su nombre, y una sesión con tres cámaras produce tres juegos de fotos a medias.
En el vestidor no entran teléfonos ni cámaras. Ni la mía, ni la tuya, ni un familiar grabando una historia. El vestidor tiene puerta que cierra, yo no entro nunca, y esa regla vale para todos los que estén en la sala, sin excepción.
El estudio es un cuarto de trabajo con tripiés, cables y fondos. Los niños permanecen en todo momento bajo la supervisión del adulto que los llevó. Respondes por los daños al equipo, a la utilería o al espacio que causen tú, tus hijos o tus acompañantes, y puedo dar por terminada una sesión —sin reembolso— si alguien pone en riesgo a los demás, llega intoxicado o trata de forma abusiva a quien esté trabajando.
Las mascotas son bienvenidas cuando se acuerdan antes. Las sesiones en propiedad privada o en lugares que exigen permisos o cuotas las gestionas tú, y esas cuotas no están incluidas en la cotización.
Menores: consentimiento, supervisión y lo que no fotografío
La mayor parte de lo que hace este estudio es trabajo de familia, y eso significa que la mayoría de las sesiones incluyen niños. De ahí salen dos cosas, y ninguna se negocia.
Solo un padre, madre o tutor legal puede consentir
Un menor no puede aceptar que lo fotografíen ni que lo publiquen; lo hace por él el adulto con la autoridad legal. Al agendar una sesión con menores, confirmas que eres el padre, la madre o el tutor legal de cada niño que aparece, o que cuentas con su autorización, y que ninguna orden judicial, régimen de custodia o acuerdo con el otro progenitor impide que ese niño sea fotografiado o aparezca en las formas que describe el apartado 10.
Si los padres están separados o la custodia es compartida, dímelo antes de la sesión. Cuando los dos pueden firmar la autorización, pido las dos firmas: no por desconfianza, sino porque es lo único que evita que una decisión sobre la foto de un niño se convierta después en una discusión entre ustedes dos. Es mucho más fácil acordar antes qué se puede publicar que deshacerlo después.
Y un permiso dado sobre un menor nunca es permanente. El padre o la madre puede retirarlo cuando quiera, y el propio niño, ya adulto, puede pedir que se baje su imagen sin volver a pasar por sus padres. Eso es el apartado 11.
Un adulto se queda con el niño
El padre, la madre o el tutor que llevó al niño está presente durante toda la sesión y es responsable de él en todo momento, incluido el cambio de ropa, que se hace en un área privada y nunca frente a la cámara. No fotografío a un menor sin un adulto responsable presente, y no acepto sesiones en las que se deje al menor y se vuelva por él.
Rechazaré cualquier petición que sexualice a un menor o que ponga a un niño en una situación insegura, sin importar quién la pida ni cuánto se pague, y daré por terminada la sesión en el momento si va hacia ahí. Esto no es cuestión de gusto.
La ley de Texas obliga a cualquier persona que tenga motivos para creer que un menor sufre abuso o descuido a reportarlo a las autoridades. Cumplo ese deber, y ningún acuerdo con un cliente puede pasar por encima de él.
Las sesiones de maternidad, las de estilo íntimo y cualquiera que implique ropa parcial son solo para personas adultas, con quien posa decidiendo por completo el vestuario, y siempre es bienvenido un acompañante en la sala.
Selección, edición y estilo
La selección y la edición de las fotos que forman el conjunto las hago yo. La edición incluye color, contraste y limpieza de luz en la línea del estilo que se ve en todo este sitio: ese estilo es la razón por la que me contrataste, y no se renegocia sesión por sesión.
El retoque que va más allá —modificar cuerpos, quitar personas, cambiar cabezas entre tomas, montajes— es trabajo extra y se cotiza antes de empezarlo. Diré que no a las ediciones que tergiversen el aspecto de un niño.
Los archivos RAW, los descartes y las tomas sin editar no se entregan, a ningún precio. Son material de trabajo, igual que la preparación de una cocina no es el plato. Lo que recibes son las fotos terminadas.
Entrega, galería y respaldo
Las fotos terminadas se entregan en una galería en línea, lista en pocos días después de la sesión. La galería permanece abierta un tiempo limitado, y ese plazo se te dice al enviártela.
Descarga tus archivos y respáldalos en al menos dos lugares el mismo día que los recibas. El Estudio no es tu servicio de respaldo: conservo los archivos un periodo limitado después de la entrega por cortesía, no por obligación, y después se borran. Recuperar o volver a subir una galería cerrada puede tener costo.
Las pantallas no son iguales. Los colores en un celular o una laptop sin calibrar no coinciden con una impresión profesional, y por eso las impresiones pedidas al Estudio se ajustan y se revisan antes de salir. Las impresiones que encargues por tu cuenta con tus archivos digitales quedan fuera de mi control y fuera de cualquier reclamo por color.
Derechos de autor y qué puedes hacer con tus fotos
Bajo la ley de derechos de autor de Estados Unidos, el fotógrafo es el autor de las fotografías y titular del derecho desde el instante en que se cierra el obturador. Contratar una sesión compra la sesión y una licencia sobre las fotos terminadas, no el derecho de autor. Es el acuerdo estándar en la fotografía profesional y es lo que permite que un estudio tenga portafolio. Una sesión de retrato no es una obra por encargo en el sentido de work made for hire, y nada de aquí transfiere el derecho de autor salvo que yo firme un documento aparte que lo diga.
Qué cubre tu licencia
Recibes una licencia perpetua, no exclusiva e intransferible para uso personal y no comercial: imprimirlas del tamaño que quieras, enmarcarlas, colgarlas, ponerlas en álbumes y tarjetas, mandárselas a la familia y publicarlas en tus propias redes sociales.
Esa licencia es además tu autorización de impresión. Si un laboratorio pide permiso escrito antes de imprimir trabajo profesional, esta página lo es: enséñales este apartado, o pídemelo en papel membretado y lo tienes el mismo día.
Qué no cubre
- Vender las imágenes, licenciarlas o presentarlas a concursos como obra propia.
- Anunciar un negocio con ellas —incluido el tuyo— salvo que tu cotización diga que la sesión fue de branding o comercial, que es otra licencia y otro precio.
- Entregar los archivos a un tercero para que los use para sus fines: una escuela, una marca, una agencia, una revista, un banco de imágenes o un conjunto de entrenamiento de inteligencia artificial.
- Alterar las fotos terminadas: ponerles filtros, recortarlas, cambiarles el color, escribirles texto encima o usarlas para entrenar o generar algo. La edición es parte del trabajo que pagaste y lleva mi firma, se acredite o no.
El crédito —una etiqueta en Instagram, un nombre debajo de la foto— nunca es obligatorio y siempre se agradece: es como la mayoría de las familias termina encontrando este estudio.
Cómo puede usar el Estudio tus imágenes
A un estudio de retrato se le contrata por un trabajo que se puede ver. Con tu permiso, las fotos de tu sesión pueden aparecer en mi portafolio, este sitio web, Instagram, TikTok y Facebook, muestras impresas dentro del estudio, envíos a publicaciones de fotografía y publicidad pagada del propio Estudio.
Esa lista es toda la lista. Un medio que no esté nombrado ahí no está cubierto, y si aparece algo nuevo —una plataforma que no existía cuando firmaste, un reportaje en una revista, un espectacular— te lo vuelvo a preguntar.
Ese permiso es tuyo y se da aparte de la sesión. El acuerdo de sesión lleva una autorización de uso de imagen que firmas —o no— con tres opciones claras:
- Sí. Las imágenes pueden usarse como se describe arriba, tanto de adultos como de niños.
- Solo adultos. No se publica en ningún lado ninguna imagen en la que un menor sea reconocible.
- No. No se publica nada de la sesión. Tus fotos son tuyas y la sesión se queda privada.
Decir que no no cuesta nada y no cambia tu precio, tu sesión ni el trato. Si nunca firmas la autorización, la respuesta es no: el silencio no es permiso.
Lo que hago aunque la respuesta sea sí
- Nunca publico el nombre completo de un niño, su escuela, su dirección, su fecha de nacimiento ni la ubicación de una sesión hecha en una casa.
- Nunca geoetiqueto una casa particular ni una escuela.
- Nunca vendo ni licencio tus imágenes a un banco de fotos, a un anunciante o a una marca, ni las entrego para entrenar modelos de inteligencia artificial.
- Nunca uso una imagen de una forma que pueda avergonzar a quien sale en ella: nada de memes, ni comparaciones de cuerpo antes y después, ni «cómo no vestirse».
Lo que no puedo prometer es control sobre lo que las plataformas hacen con lo que se publica en ellas. Instagram, TikTok y Facebook se conceden a sí mismas una licencia amplia sobre todo lo que se les sube, pueden aplicar tecnología propia de agrupación o reconocimiento de rostros, y cualquier cosa publicada en abierto puede ser capturada o recompartida por desconocidos. Nada de eso está bajo mi control, y ninguna autorización de nadie lo cambia: ese es el límite honesto de este apartado y una razón más de que exista el 11.
Lo que sí está bajo mi control, lo uso: la galería con la que te entrego las fotos tiene el reconocimiento facial desactivado, tu sesión nunca se etiqueta con un domicilio particular ni con una escuela, y no ocupo ninguna herramienta que agrupe las caras de mis clientes.
Cambiar de opinión y bajar una imagen
Puedes retirar tu permiso cuando quieras, por el motivo que sea y sin explicarlo. Escríbeme —WhatsApp, teléfono o el formulario de la página de contacto— y dime qué imagen, o dime que todas.
Lo que pasa entonces: quito la imagen de este sitio web, de mi portafolio y de las redes sociales del Estudio, y dejo de usarla en cualquier cosa nueva. Lo hago pronto y sin pedirte que lo justifiques.
Lo que no puedo hacer, y no voy a fingir que sí: recuperar muestras impresas ya entregadas o publicadas en una revista, borrar copias que otras personas guardaron o recompartieron, ni entrar en los archivos y las cachés de las plataformas. Un retiro funciona de aquí en adelante.
Y al revés también: un permiso dado para una cosa no se extiende a otra. Aceptar salir en mi portafolio no es aceptar salir en un anuncio, y cualquiera de los dos puede preguntar antes de hacer algo nuevo con una imagen.
Límites de mi responsabilidad
Trabajo con equipo profesional, dos cámaras, tarjetas de repuesto y respaldos en discos separados, y en años de trabajo nunca he perdido una sesión. Aun así, las cámaras fallan, las tarjetas se corrompen y los discos duros se mueren.
Si las imágenes se pierden, se dañan o quedan inservibles por cualquier causa —falla del equipo, archivo corrupto, pérdida en el traslado o error mío—, mi responsabilidad se limita a repetir la sesión o a devolverte lo que pagaste por ella. En la máxima medida que permite la ley de Texas, ese es el remedio completo, y en ningún caso mi responsabilidad supera el total que pagaste por la sesión.
No respondo por daños consecuentes, incidentales o indirectos: una fecha de anuncio que se pasa, una invitación ya impresa, el viaje o el vestuario que compraste para la sesión, ingresos perdidos o daño moral. Si tu sesión está atada a algo que no se puede repetir, dímelo al reservar y lo planeamos: eso es una conversación, no una cláusula.
Tampoco respondo por lo que hagan en una sesión personas distintas de mí: acompañantes, locaciones, otros proveedores o un niño sin supervisión. Y una imagen que publiques tú, o que publique cualquier otro, sale por completo de mis manos.
Y el límite tiene su propio límite. Texas da a los consumidores derechos que no se pueden firmar en contra: los de la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas y Protección al Consumidor, entre otros. Nada de esta página renuncia a ellos, nada aquí pretende hacerlo, y si un tribunal llegara a leer una frase mía como si lo intentara, esa frase cede y el resto de estos términos sigue en pie.
Enfermedad, emergencias y fuerza mayor
Si no puedo fotografiar tu sesión por enfermedad, lesión, accidente o emergencia, te aviso en cuanto lo sepa y hago una de dos cosas: mover la sesión a la primera fecha que te sirva o, si no se puede mover, devolverte todo lo que hayas pagado, anticipo incluido.
Cuando una sesión no se pueda mover y tú estés de acuerdo, puedo gestionar que la cubra otro fotógrafo profesional de nivel equivalente. Eso lo decides tú; nunca se impone.
Lo mismo aplica a lo que no controla ninguno de los dos: clima severo, falta de energía en el estudio, cierres de calles, una orden de salud pública o cualquier otra causa fuera de control razonable. Nadie incumple; se reagenda.
De qué respondes tú
Aceptas cubrirme frente a reclamaciones que nazcan de algo que tú trajiste a la sesión: un permiso que dijiste tener y no tenías —sobre un menor, sobre alguien que aparece en la foto, sobre una locación—, bienes que no tenías derecho a usar, o daños causados por ti, tus hijos o tus acompañantes.
En corto: si alguien me demanda porque se fotografió a un menor sin la autorización de quien tenía que darla, y tú me dijiste que la tenías, eso corre por tu cuenta.
Tu reseña honesta
Nada de aquí te impide reseñar públicamente al Estudio, bien o mal. En esta página no hay ninguna cláusula que restrinja una reseña honesta ni que te cobre por dejarla, y no la va a haber: los contratos que amordazan al cliente son nulos bajo la ley federal, y ofrecer uno es ilegal por sí solo.
Si algo salió mal, prefiero oírlo de ti primero y tener oportunidad de arreglarlo. Eso es una invitación, no una condición, y aceptarla no es requisito para que digas en público lo que quieras.
Este sitio web
Cada fotografía, texto y elemento de diseño de este sitio pertenece al Estudio o se usa con permiso, y nada de eso puede copiarse, republicarse ni usarse para entrenar un modelo sin consentimiento por escrito.
Las descripciones de las sesiones son exactamente eso: descripciones. No son una oferta que obligue a ninguno de los dos hasta que haya una cotización por escrito. Mantengo el sitio al día, pero no garantizo que esté libre de errores ni disponible en todo momento.
Tu privacidad se trata aparte, en el Aviso de Privacidad.
Cambios en estos términos
Estos términos pueden cambiar. La versión que rige tu sesión es la publicada el día que la agendaste, junto con tu cotización escrita: un cambio posterior no alcanza a una reserva ya hecha.
La fecha del encabezado dice cuándo se actualizó por última vez.
Si no estamos de acuerdo
Háblalo conmigo primero. Casi todos los problemas de este oficio son un malentendido sobre qué estaba incluido, y treinta días de buena fe resuelven la enorme mayoría.
Si treinta días de eso no llevan a nada, el paso siguiente es la mediación en el Condado de Hidalgo, Texas, con un mediador que los dos aceptemos y el costo repartido. Casi todas las disputas de este tamaño terminan ahí, y cuesta una fracción de un juicio.
Ninguno de los dos renuncia al tribunal. Cualquiera puede llevar un reclamo a la Justice Court —la corte de cuantía menor de Texas—, que es donde un asunto de este tamaño corresponde y donde no hace falta abogado para ser escuchado. Estos términos se rigen por las leyes del Estado de Texas, sin atender a sus reglas de conflicto de leyes.
Si alguna parte de estos términos resulta inaplicable, el resto sigue vigente. Estos términos, tu cotización escrita y tu acuerdo de sesión firmado son el acuerdo completo entre nosotros y sustituyen lo hablado antes. Un acuerdo aceptado por medios electrónicos —una firma en pantalla, una confirmación por WhatsApp— obliga igual que uno en papel.
Contacto
Roel Tobias Portrait Studio
504 W Pecan Blvd, Ste 120, McAllen, TX 78501
(956) 683-5992
WhatsApp es la vía más rápida para llegar al estudio y es donde se agenda casi todo. Lo relativo a tus datos o a una foto que quieras bajar está en el Aviso de Privacidad.
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